Bienvenidos y bienvenidas al nacimiento de este humilde blog, que tendrá como principal finalidad la difusión de las diferentes técnicas que se pueden emplear para dinamizar grupos, y que aprenderemos a lo largo del curso académico 2018/19, dentro de la asignatura "Animación Sociocultural", incluida en el plan de estudios del Grado de Trabajo Social de la Universidad de Valencia (España).
Sin embargo, no nos detendremos ahí, ya que consideramos interesante transmitir no sólo los conocimientos que adquiramos, sino las sensaciones que vivimos como futuros y futuras profesionales, todavía carentes de experiencia a nivel práctico, a la hora de llevar a cabo dichas dinámicas entre nosotros/as mismos/as, y cómo paso a paso vamos venciendo la vergüenza que a buen seguro compartirán nuestros/as usuarios/as con los/as que las realicemos en el futuro.
Así pues, recapitulando lo que hemos podido ver en la primera semana de clases, a la hora de realizar dinámicas de animación sociocultural con grupos hay algunos aspectos previos a tener en cuenta:
- El espacio físico: la primera medida que conviene tomar es deshacerse del mobiliario que imposibilita que todos/as los/as participantes puedan mirarse directamente a la cara (evitar que algunas personas den la espalda a otras), consiguiendo de esta manera que se pueda circular libremente por el espacio del que disponemos, lo que facilitará la realización de otra serie de actividades que nos ayuden a liberar al grupo de la timidez inicial.
- En círculo y de pie: Todo nuestro cuerpo es una herramienta de expresión, y conviene que se nos vea claramente y que a la vez podamos ver a todas las personas del grupo. Es interesante posicionarse en círculo para que todo el mundo sea visible para todo el mundo, y, de paso, evitar la postura sedentaria de quien está sentado/a, ayudando de este modo a que nuestra posición corporal sea también capaz de comunicar las sensaciones que tengamos o de enfatizar lo que pretendemos transmitir. Con esto se consigue promover la participación de todos los y las miembros del grupo, y que nadie pueda "esconderse" tras otra persona para no participar.
- Ser progresivos/as: No conviene comenzar la dinámica con ejercicios demasiado "agresivos", que puedan intimidar al grupo y conseguir el efecto contrario al que buscamos. Hay que elegir adecuadamente los ejercicios con los que se comenzará, y dentro de cada prueba aumentar paulatinamente la dificultad, de manera que los y las miembros del grupo vayan poco a poco soltándose e implicándose cada vez más en la propia dinámica.
A continuación, explicaremos algunos de los ejercicios que hemos llevado a cabo durante esta semana en el aula. Es importante, como hemos comentado anteriormente, llevar un orden en cuanto a la dificultad y lo que se le va a exigir al grupo, de manera que los primeros ejercicios han de ir enfocados a que el grupo se conozca a sí mismo, y a que cada persona se muestre a las demás. Conforme avanza la dinámica, se puede apelar a su creatividad con ejercicios más orientados a aumentar su participación e implicación. Algunos ejemplos serían los siguientes:
- Ser progresivos/as: No conviene comenzar la dinámica con ejercicios demasiado "agresivos", que puedan intimidar al grupo y conseguir el efecto contrario al que buscamos. Hay que elegir adecuadamente los ejercicios con los que se comenzará, y dentro de cada prueba aumentar paulatinamente la dificultad, de manera que los y las miembros del grupo vayan poco a poco soltándose e implicándose cada vez más en la propia dinámica.
A continuación, explicaremos algunos de los ejercicios que hemos llevado a cabo durante esta semana en el aula. Es importante, como hemos comentado anteriormente, llevar un orden en cuanto a la dificultad y lo que se le va a exigir al grupo, de manera que los primeros ejercicios han de ir enfocados a que el grupo se conozca a sí mismo, y a que cada persona se muestre a las demás. Conforme avanza la dinámica, se puede apelar a su creatividad con ejercicios más orientados a aumentar su participación e implicación. Algunos ejemplos serían los siguientes:
- Presentación: Una vez dispuesto al grupo en círculo, se realiza una ronda de presentación en la que cada persona, por orden, da un paso al frente y dice su nombre junto con una de sus aficiones, acompañándola de un gesto (con sonido incluido) que defina esa afición. Justo después, todo el grupo imita a esta persona, con paso al frente, gesto y sonido incluido. Es una buena manera de romper el hielo y obligar a que participen las personas que, de otra manera, no se habrían comunicado en ningún momento de la clase. Una vez finalizada la primera ronda, se vuelve a comenzar, pero esta vez la persona tan sólo da un paso al frente, y el resto del grupo ha de recordar cuál era su nombre, su afición, y realizar el movimiento. De esta forma, todo el grupo va quedándose poco a poco con los nombres y las caras del resto de miembros. La sensación que tuvimos al comenzar este ejercicio fue, cómo no, de vergüenza. No todas las personas estamos acostumbradas a hablar en público y mucho menos a perder el sentido del ridículo y soltarnos con un grupo tan numeroso y que resulta, además, casi completamente desconocido. Sin embargo, fue una sorpresa encontrar que muchas personas que se mostraban reticentes en un principio, se soltaron y fueron muy creativas a la hora de representar su hobby.
- Envío de energía: Ejercicio muy interesante para conseguir que las personas se miren a los ojos y se obliguen a participar. Consiste, en un principio, en mandarse entre sí la "energía", mediante la emisión de una onomatopeya (en este caso un "zip") y una palmada orientada a la persona que elijamos. Esa persona que recibe la "energía" ha de buscar a otra a quien pasársela rápidamente, repitiendo el proceso. Lo que en un principio es un ejercicio sencillo, se puede ir complicando añadiendo variantes (por ejemplo, la persona que recibe la energía puede "negarla", colocando los brazos en posición de cruz y diciendo "boing", de manera que el o la lanzador/a ha de buscar otra persona a quien lanzar la "energía"), con las que se consigue que se produzcan errores entre los y las participantes y resulte mucho más divertido para todo el grupo. Existen otras variaciones que hacen más dinámico y divertido el ejercicio, tan sólo hay que ir probando qué fórmula resulta más divertida y aplicarla, lo que está claro es que es una prueba de éxito y diversión garantizadas para grupos de entre 15 y 20 personas.
- Estatua de una palabra: Se trata de una buena prueba que realizamos a fin de fomentar la creatividad y la capacidad de improvisación del grupo. Se divide la clase en grupos de entre 4 y 6 personas, se elige una palabra abstracta, que no tenga representación formal establecida, y se trata de representar mediante posturas corporales, sin moverse y sin hablar, como si fueran estatuas. Resulta curioso observar la imaginación y creatividad que demuestran muchas personas a la hora de dar forma a conceptos que no la tienen, y es una buena manera de fomentar la capacidad del grupo de escenificar y perder el miedo a mostrarse en público.
Estos serían buenos ejemplos para comenzar a introducirse en el mundo de la animación. Como podréis observar, se trata tan sólo de un primer acercamiento, pero iremos actualizando este blog con asiduidad para que podáis estar al tanto de todo lo que desarrollemos semana a semana. No dudéis en comentar si tenéis dudas o si queréis más información sobre alguno de los ejercicios, será un placer ser de ayuda. ¡Hasta siempre!
Alberto Bilbao
Laura Chenovart
Carla Font de Mora
Artur Ignaci Peiró
Manoli Tejedor

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